
© 2001, BENED. NOTICIA SOBRE DERECHO DE AUTOR
0-vERSOS RECIENTES, RECIÉN SALIDOS DEL HORNO
6-DIYÂLA
12-ÓBICE AL RÍO
14-RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES I
15-RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES II
16-RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES III
17-RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES IV
18-RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES V
21-DISGRESIONES NO SIGNIFICATIVAS
22-LIBERACIÓN
24-PLUVIÓTROPO
25-EL HOMBRE Y EL PEZ DE PIEDRA
26-ANQUILOSIS
27-SECUENCIAL
28-FRAGMENTOS NO REDUCTIBLES a)
29-FRAGMENTOS NO REDUCTIBLES b)
30-FRAGMENTOS NO REDUCTIBLES c)
31-FRAGMENTOS NO REDUCTIBLES d)
32-TECNO HAIKU
VERSOS RECIENTES, RECIÉN SALIDOS DEL HORNO
DE UN SUEÑO QUEBRADIZO
I
No te quieres fijar en mi lente,
besucona y tersa
mirada serpiente
II
Abrí la ventana de la casa y entró el viento arenoso
pensé entonces en mi niña, lejana y enojada
¿qué hará mi niña, qué hará
si el viento llega?
III
Te asustas de mí
a la sombra te dejo
Cangrejo
IV
Errática
cede a la voz
que del sombror resolla
VI
Hay tiempo, deja llegar
Esa torrente
oye danzar
COCODRILO
I
Divirtiéndome al sol
lloviendo a veces
Banco de peces
II
No ésta, ni otra vez
ni otra vez hay prisa
destella al pantano la sonrisa
III
Escamoso y sutil
huella de lodo
reptando a donde hay modo
VERSOS MÁS VIEJOS, YA ASOLEADOS
Ágil corra la tinta en el papel
como corre la sangre
por la arteria turgente
Cante altivo el poema por la piel
y por cada fragmento
de universo existente
Surja el verso del aire, de la flor,
las labores, la gente,
del amor y la vida.
¡Yo no pido a las musas de Helicón
su aquiescencia o auxilio,
que para esta poesía
sólo basta el pensar, el trabajar,
el saberme terrestre
y el amar a Lucía
Sofía
Patricia
Emilia
Alicia
Cristina
Denise
Nota sobre el verso anterior: ya tiene más de 10 años de edad y uh, si habrá evolucionaaaaado. Pero en estos últimos tiempos no pude hacer que, por ejemplo, "Karla", "Mónica", "Laura" o "Karmenazul" rimaran con "poesía", así que mejor ya no le muevo.
(A Lucía Álvarez)
Estoy tomando cuidadosamente
Con suave palma, tu fugaz olor
Para cuando nos llegue el dolor
de la memoria, no nos vea la gente.
Junto a tu hombro reposa mi prisión
Ciego, mi encéfalo no libra soledad
Mira tú el cielo: siempre habrá una edad
En que te sientas cercana a mi canción.
Jamás hicieron los átomos mejor
Hoja de lino, estructura de coral
Que esta epidermis tuya, que es final
De toda búsqueda de mi sediento amor
Ni habrá en todo este planeta y su historial
Mejor brillo de cuarzo rutilado
Que estos ojos -tan bellos!- que he mirado
Y que saben que a nadie amo igual.
-Incompleta porque extravié el principio. Iba a ser canción pero ya no me acuerdo de la música. Sólo
recuerdo que iba en escala Re menor dórica.
(Estribillo, intercalable en varios lugares:)
Cuando me recuerdes en algún lugar
Sólo canta un verso, para no llorar
Viejo pergamino se han vuelto mis manos
Ya es amargo el vino y árido el vergel.
Seca, arde mi frente y pesan mis ojos
Lirios no, que abrojos, cubren la ciudad.
Cielo -antes zafiro-
Plúmbeo hoy lo miro
Hórridas estrellas
De turbio color
Son constelaciones
Que no reconozco
Huecas, innombrables,
Fuera de razón.
Casi me parece
Que esto no es la Tierra
No encuentro la Luna
Y la escarpa encierra
Sonidos profundos,
Gritos que me aterran
¿Dónde habrá escapado
de ayer el amor?
Cardos en mi pecho, ceniza en mi pelo
Que el simún eriza con ferocidad
Hoy no me interesa
Ser claro, ni bueno,
Si beso en tu aliento
Ya no puedo ser.
Hoy busco perderme
Dentro de la noche:
Que me envuelva el velo
De la oscuridad
Y la incertidumbre
Quiebra mi garganta,
No se si me escuchas
o te has muerto ya.
Si cuando cruzara
Este yermo helado
Me hallaré entre extraños
O veré tu amor.
EJEMPLO DE ASOCIACIÓN DE IDEAS (1991-2001)
Un ocaso de finales de noviembre
Ácida y leve traslucidez de mandarina:
Gajo celeste.
Me quedé solo en la fábrica.
El electricista de la mañana y los mecánicos
Están llorando de borrachos a las afueras del poblado.
Saturno en Sagitario, Marte en Tauro y no hay luna: andará en su cuarto menguante.
Dentro del taller, un motor desarmado
Protege con su sombra mi cuaderno,
un envase de electrodos de soldar
(ahora lavado y lleno de café tibio)
y algunas frutas del día.
Acabo de ser injustamente acusado
de platicar demasiado
con la operadora de la Prensa 3.
Y han pescado a mi ayudante, junto con Berta, su amiguita,
En la bodega de moldes, a deshora.
Así, hubo dos retrasos para revisar la caldera,
la máquina apiladora y un servomotor.
Pero no importa.
El tiempo está contento, y nosotros también.
Héctor, mi ayudante, ha venido a regalarme algunos de sus tacos caseros.
Yo no tengo frío, tengo los brazos sucios, muy sucios,
Y una sed por la vida que es una sed por Lucía,
por su aliento, su boca, su epidermis,
y por el lunar que tiene Silvia en la nariz,
y por la voz carnal de Susana, cuando canta blues,
e Inés casada, y Emilia no olvidada,
y la gente del taller de actuación
y el sudor del taller de Mantenimiento
y la desvergüenza celestial y libre de Aurelia
y el beso de María Elena en la puerta de su casa
y una botella de Chianti
y el pan de centeno, la miel y el queso
y los conciertos de Brandenburgo
y Graham Greene, y Papini con su Gog
Y Borges, inmortal vidente
y el sol quemante y ardiente
y las palabras que llegué a escuchar de Salvador Allende
y las canciones sangrantes de América entera y de México,
de toda la tierra que venero.
y muchos libros,
y botas viejas
y el Qur'ân en árabe
y las tablillas de Ugarît
y todas las noches en vela sin hablar con nadie
o escribiendo cartas ridículas de amor.
o tratando de diseñar circuitos imposibles
y la grabadora del taller, que arrugó mi casset de Rush.
y la política rancia en su feliz agonía
y la clase de sociología,
y el ajedrez clandestino
y las nubes, las ranas, el lago,
mis arroyos, mis cerros, mi barranca,
y los gatos que han muerto,
y el que todavía me cepilla los tobillos con su lomo, cuando llego.
y los perros odiosos
y las calles, la guitarra, el sintetizador,
y la música que no he podido tocar
y las mujeres que sí he podido tocar
y este beso sorpresivo de Cristina
y los poetas que no nombro para no contaminar su historia
Una sed por la vida que incluye haber nacido, estar aquí,
y la palabra, el canto, el movimiento,
el respirar el comer, el pensamiento,
y la amorosa humedad, la sed, la sed....
Y nacer otra vez, otra vez, otra vez,
En la eterna diversión de este eterno Sin Fin.
LA PLANICE Y LAS UVAS (enero de 1991)
Yo tampoco me salvé de todas estas lluvias
de lodosas noticias de última hora,
ni de letras negruzcas que reptaban felices
fuera de las planas
para arrancar tranquilamente mis pestañas
y secarme los ojos con su llanto,
y apagar mi pasión con su sonrisa huesuda.
De manera que me puse las botas de pisar sangre
y desempolvé la escoba de barrer huesos:
pero los gritos me dejaron esperando
en la llanura desolada de toda esta mañana.
La arena manchó el sudor de mi costado,
luego el viento lo secó dejando en mi camisa un mapa
en proyección Mercator
Y ya veo, acaba de pasar el dios del cosmos,
me apartó de Su camino con Sus uñas, con Su pie,
y no me trituró.
Él se llegó hasta la loma
y dse puso a trabajar:
Ya oigo el molino
Vi construirse el lagar
y nadie me dio vino.
Sólo lo escucho cantar:
De hueso harina,
De sangre mosto
Y este manjar
Llegará presuroso
......
Él se puso a descansar:
Quieto el molino
Veo destruido el lagar,
No pruebo el vino.
No encontré más huesecillos
entre mis botas y el suelo
que entre esos canosos parietales
acostumbrados a ladrar
Cuando yo buscaba trigos para hacer sopa.
Si me mira el guardia feroz con su cristal
Tengo aspecto de arbusto ya incendiado
O de gato salvaje de los riscos
Cuando estoy buscando abrigo, alguna ropa
Si me miro con ojillos de antropoide
Un cogollo malogrado de su rama soy:
Más hermoso en el Diyâla que en el Tíber
Y en el Hudson, simplemente, horrible.
No hallé más restos secos de tendón
hurgando cinco mil años de historia
que en cinco minutos de extrapolación
desapasionada, sin ambiciones de vida.
¡Y esos dioses, esos dioses,
vomiten el continente!
Pensamientos malolientes que se gestan
en bárbaros lenguajes de otra latitud
incendian las cosechas de mis campos
y atosigan triunfantes a mis bronquios.
ENERO TERMINABA JUNTO AL RÍO (1991)
Dos días me sostuve en mi sitio
y sentía que la tierra me rascaba los pies.
Me advertía, me decía que tuviera cuidado.
Y sentí un insecto molesto posarse en mi oreja
Murmurando en ánglico su amenaza.
Yo no sé idiomas bárbaros
y nada le contesté.
Pero dije a la Tierra: "ayúdame".
El insecto empezó a corroer los ropajes del cielo.
Intenté entonces sacarme los ojos
para sembrarlos en el suelo profundo,
pero desistí cuando mis uñas titubearon.
Así esperé, y en ese instante
circundan mi cabeza ochenta mil moscas nucleares
y explosivos agresores:
con su saliva artificial
sintetizada de envidia y odio programado
muerden mi lengua, mi encéfalo, mis gónadas y huesos.
O me falla la vista
o se curvan los pilares del firmamento
O me toca la fiebre
o las nubes se han vuelto pesadas.
O me vuelvo astigmático
o se aplasta la inhóspita atmósfera
O padece mi oído
o han comenzado a aullar todas las piedras.
Se coagulan las nubes
o se enciende la luz de exterminio .
y aquí nos tenemos.
Solos en la tristeza vespertina
de cuatro años de ausencia.
Aquí me tengo con la guitarra
y versos acerbos
No esperé verte una lágrima.
beso tus ojos y
maldigo vanamente al Registro Civil
¿Porqué te casaste?
Y no había querido recordarte,
pero algunos humanos
inventan pretextos
para reencontrarse.
Y aquí nos tenemos
Solos
Por fin
Otra vez.
¿Es que vivimos o es que la vida nos lleva a vivir?
Esperamos la lluvia y no llegó...
(a veces fallan las grandes fechas de junio).
QUÉ QUISIMOS DECIR CON ESO 1987, a Emilia Contreras
Algunas veces pasa que nos queremos reír de nuestra risa
y acabamos abrazados mordiéndonos los oídos.
Después, nos preguntamos mutuamente
qué quisimos decir con eso.
Algunas veces pasa que tus ojos no me quieren
Y no contesto
Otras veces, callando,
miramos nuestras caras al espejo del lavabo,
como si fuéramos un poco menos viejos.
Y siempre hay ocasiones en que un niño, una canción,
nos inspiran algo que se desvanece
igual que el recuerdo de un sueño lejano.
Y nos falta un adverbio para decir cuánto qué
Y el espectro de tus amores aparece y me grita.
Si no fuera esperable
que por tu andar pausado y luminoso
tuviera que mirar secarse muchas hojas
y caer lluvia tras lluvia,
igual daría no saberte.
Si no fuera esperable que los ríos
se entregaran al mar
con el sordo bramido de sus aguas
y el llanto del cauce, irrecuperable;
sería vana la expectación por las tormentas felices.
Si no quisiera nunca que te fueras,
le cantarías a mi ropa con tedio.
Si no esperaras nunca que lloráramos,
¿de qué valdría reír?
Si no fuera vital que nos muriéramos diariamente al despertar,
nuestros sueños nos abandonarían por otros dueños mejores.
Si no fuera esperable nuestro adiós, no quisiera haberte visto.
Se acicala: se maquilla llorando la sonrisa
la industria le regala rimmel en suspensión aérea
Tiene un novio que gusta vestir correctamente, color humo
y va a pasear a las mejores plazas
Ella es bonita: se peina como dicen las revistas
Se elimina las pecas de los brazos,
Se levanta temprano, va a la escuela
bajo la nata pesada de su aire
Parpadea bajo su sol, cielo enfermizo.
A propósito de zapatos:
En el mercado semanal vendían unos muy blandos
y para no parecerse a nadie, a nadie, a nadie.
Algún dios nos regala las correas de sus sandalias
y el que se atreva a anudarlas recibirá un olivar
y tres litros de agua de rosas: para lavar
la cara de los difuntos
y la espalda de los recién nacidos
y los pies de una muchacha.
A propósito de la salud:
El médico de los guardias grises como ratas
vende barato el disimulador de las agonías futuras
y con extracto de saliva de batracio sintetiza su verrugatorio.
Pero este vino en su agua parece sangre de hace un día
sobre una sábana de hospital o bajo la cama.
Mi aliento gelatinoso de borracho escalda el techo
y las avispas metálicas...
Y aún ahora hay quien dice que la mala luna
nos puede matar.
A propósito del miedo:
De niño me asustaban con la risa de las brujas
y con las puertas cerradas. Me tranquilizaba, empero,
si veía por la ventana las lechuzas gigantes
o un par de manitas huesudas, delgadas, obscuras
rascando con sus uñas el otro lado del vidrio.
RR Lyræ brillaba en el telescopio y yo era feliz.
Creció mi barba y me volví un cobarde
Cuando esta mujer iba al otro lado de la calle
Y no pude gritarle:
"¡Yo tampoco tengo prejuicios, mira: Hasta puedo aprender a bailar,
a beber decentemente
y a comer con tenedores y cuchillos!"
Noche, qué noche simple,
Una vez me perdí
pero ya no me acuerdo;
Y nadie ha escrito en mi mano
A dónde quiere llegar
O hasta dónde puedo ir.
El otro día fue seco y caluroso
A pesar del viento grande
Y todo un coro de nubes
Se iba a llorar.
Entre los dedos pegajosos del horror
avanzaba un batallón de repugnoides
"Yo soy el ignomen furibúndeo" decían,
"Yo soy el ignomen furibúndeo" .
Una vez me perdí,
pero ya no me acuerdo
Una vez me perdí,
pero ya no me acuerdo
Y al día siguiente
se desprendió del horizonte
un grupo de varios soles aguados
en formación ordenada
¿Y a dónde quieren llegar?
O, ¿Hasta dónde pueden ir?
Yo soy el ignomen furibúndeo, te digo,
Yo soy el ignomen.
Una vez me perdí,
pero ya no me acuerdo
Una vez me perdí,
pero ya no me acuerdo
NICOLASA MEDRANO
Yo sé quién eres:
La tarde, la sopa, el dulce.
Agua fresca al mediodía.
Yo sé quién eres:
Mañana de gloria,
jardín regado,
hormiguitas en flor
Alpiste y trino,
Eres mi abuela.
El sueño de los venados de agua,
las ánimas blancas.
Las balas y las bombas
que mordían las paredes del pueblo;
Eres la superviviente,
El ave,
La casa.
RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES II
Rafael Soriano
Yo sé quien eres:
El misal en latín y el periódico en domingo
El órgano coral,
la voz
que hacía temblar
las paredes de los templos
y a los demonios en sus antros subterráneos:
"Tú reinarás..."
Eres uno de los hijos más queridos
de mi Padre Dios
Y ahora estás libre de la carne y sus miserias.
Tú, mi abuelo.
RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES III
De Tlaquepaque, como de un hábil escultor
surgieron tus dos manos,
ésas que sólo conocieron las caricias
del arduo trabajo y el sudor
el "despacho",
la carnicería y
la tienda de abarrotes.
Si tu vida fué difícil
ahora caminas plácida
sobre la palma
de la Mano Poderosa
Y San Miguel te sostiene
sobre cualquier asechanza del demonio.
Ignacia Rojas,
una bella pastorcita
que camina por el río
Mi abuela.
RECONOCIMIENTOS EMOCIONALES IV
Manuel Estrada.
Fieros tus ojos y apacibles
como el azul de la pólvora
de tu pistola.
Incorruptible hasta el centavo
en la vida y en la muerte...
Elevo por ti un "muchas felicidades"
hasta tu casa inmarcesible de Dios.
UN CONCIUDADANO
Yo sé quién eres.
Un par de zapatos
hallados tirados
Eres un trozo ambulante de hambre vitalicia
que conoce las calles
Eres el que ya no espera redentor
...y sigues siendo humano
Eres el que no recibe amor
...y sigues siendo humano
UN CASI VECINO
Yo sé lo que haces:
Saludas a tu mujer
con un beso
sin muchas ganas:
"amor..."
acostumbras evitas los excesos
y te preocupa con vaguedad el Medio Oriente
o las guerrillas en las selvas
de América
"Yo no sé porqué mejor
no se ponen a trabajar"
Eres un sabio a los ojos de tu hijo
y un imbécil a los ojos de tu jefe
Tú, el gris intermediario
entre los Amos de Todo
y los propietarios de casi nada.
UNA CASI VECINA
Yo sé quién eres:
Hambre pequeña
y gallinitas cuadradas en la olla de presión.
Eres la sala barrida y la ropa bien planchada
La casi mujer de un solo casi hombre
("¿será que seré feliz?")
Yo sé quien eres: las pantimedias
ese olor característicos
la esperanza de que no suba el precio del azúcar
Eres el sexo tranquilo de noches opacas.
Eres el miedo continuo
de una lluvia, un amor, una visita inesperada.
Me regalé a tus manos
a ver si me matabas en tu olvido
.... y tú me diste un beso.
Me enojé con el mundo
...y no dijiste nada.
Me regalé a tus manos en un libro
y en escasas canciones a tu oído
... y me diste zozobra
y un cuidadoso pétalo
de claro desespero.
Me enfermé para ver si me cuidabas
y me mordían los fríos
y no pude llamarte
y tu no sabes dónde vivo
Dejé secar la última tormenta de noviembre
sabiéndote distante
y tú me aconsejaste
cómo besar a otra mujer.
Me arrojé contra ella
para desbaratarme
y me hallé estupefacto
sobre tus suavidades.
LOS RETRATOS VACÍOS (a Mónica Paola)
El germen de una canción
aparece en tus manos pequeñas
tañendo un acorde
De tu frase vibrátil y absurda
De mi oído incapaz de saciarse
De ti
De tus risas cercanas y agudas
De mi aliento incapaz de saciarse
De ti
De tu aliento cercano, inminente
De tu voz transparente,
Tanto que deja ver
claramente, tanto que hace doler
vivamente, tanto qué no soñar
recordar, escribir
Quedamente, tanto que no decir
ciegamente, tanto qué arrepentir
tiernamente, tanto qué no palpar
explorar, proseguir.
Transparente,
tanto que no se ve...
DISGRESIONES NO SIGNIFICATIVAS
A)
Aquí voy otra vez
Llevando sobre el hombro
Mi cadáver.
Tengo una mujer
Que visitar
De vez en cuando
Y se lo voy a regalar
B)
Algo, sin duda vivo
Me agarró de los pies
y me arrojó con fuerza
Haciendo que me quedara
incrustado en la llanura:
Mis cabellos jugando a ser raíces.
Hace ya mucho tiempo
que no vamos
a cazar insectoides
al vuelo,
con las manos
siguiendo a los caballos
del amanecer.
Cae la lluvia
mi casa duerme
pero el pensar
al sueño vence
Falta la luz
Sólo una vela
permite leer
un libro extraño:
Las sombras trémulas del techo.
La noche acorta
unas distancias
y alarga otras
Te siento aquí:
¡Qué lejos está la economía!
Y no comprendo
el viento frío
las decepciones
la soledad
De quien duerme en una calle o una plaza
¿Cómo explicarme
Esta tibieza,
tener abrigo
y protección
Y el gozo simple de recordarte?
I
En días de buena lluvia
logro echar abajo el nombre
y salir a la calle
sin llamarme
ni de un modo ni de otro.
Me despojo de la altura
y camino en los charcos
sumergido
sin hablar
pensado el pensamiento de algún volvox
Me desprendo del color
de ser humano cualquiera
y así crezco
con las nuevas
verdes hierbas
Y me expando,
me acreciento,
me incorporo.
II
Lejos de cualquier casa
densas nubes
ido sol.
Aroma de animal muerto
y de resurrección
Entro en la lluvia ruidosa
y poco a poco me enredo
entre las hojas.
Este es un mes incapaz de secar.
Nos concentramos en inundar
brillantes lechos arenosos
anchas cañadas
Somos un gran torrente vital...
------
He corrido en el bosque
me he mojado de luz
y ahora regreso
A donde la gente se esconde del cielo.
-Calcina mis carnes
y muele mis huesos
o absorbe mis sesos
fregmentariamente
-Conduce mi cuerpo
con los otros cuerpos
que lleguen flotando
por incongrua vía.
Y dejaré, dejaré mi historia...
Y existiré libre de memoria...
-El vello de mi piel
tórnase hierba. -Tu hipófisis,
tendones, serán fruto sabroso
de las eras venideras.
-Tu pecho será el suelo
Donde pisen los hijos
De tus hijos, Hijo mío.
Somos el basamento
-Sepultaremos nuestras miserias...
-Disgregaremos nuestra temporalidad...
Una brisa reseca llegará
a robar la humedad de cada piel
Ese día de sol que quemará
los últimos cabellos.
Esa tarde que nubla la visión
Que traerá la torpeza a nuestro andar,
y que apaga sin prisa el corazón,
los fluidos y el cerebro.
Si yo me llego a ver
anquilosado,
mis músculos cansados,
lenta mi comprensión,
Recordaré
Este tiempo feroz de poco sueño
De libros y de cantos
de esfuerzos y sudor.
Y sentiré
Que aún me toca tu suave pensamiento,
impresa en mi neocórtex
cambiándome a mejor.
Luego diré
que tu sombra fue luz en mi mañana
que aún te debo todo
que siempre te amaré.
Uno es el árbol,
dos los frutos,
tres,
las cenizas verdes del pensamiento
Uno es el tórax,
dos la brisa y el aire frío de la tarde lluviosa
tres,
los besos no esperados.
Uno es el cráneo
dos los parietales
tres,
los deseos que se abrigan.
Uno es al agua que cae y canta,
dos, los pasos que se acercan
tres,
las abluciones
Uno es el arbusto de jardín casero
dos los sueños sencillos de vegetal,
tres los años.
Uno es el hombre que estalla en infinitas lágrimas luminosas
dos el aguardar y el recuerdo
tres,
las voces del canto.
Uno es el signo escrito en la piedra solar,
dos los ojos
tres,
las comprensiones voluptuosas y exultantes.
I ¿Me darás,
por lo menos
el placer
de recordarte
como a un sueño?
II ¿Me permites llamarte "amor"
cuando nadie nos oiga?
III Amar, -amar sin tiempo, como se dice-
es fácil a toda mente
sostener la memoria,
élitro del "yo te quiero"
Esa es la labor difícil.
IV Desatenta a los astros pequeños
yacentes sobre el techo
desatenta, ¿no me oyes? (a Aguilera Zert.)
Cada quien
se ha undido hasta los codos (sic)
en su propia noche
I Esperemos celebrar el bautismo
del niño solar
II Algunos peces viven hoy
su apocalipsis privado
III El artilugio de los malos profetas
es hablar mucho de destrucción.
I Disculpen ustedes, señores,
con todas esas muertes,
¿qué es lo que están cocinando?
II El hambre no dse mata con fusiles
pero a veces el fuego
nos hace nacer.
III (Pronunciado con un dejo de vergüenza)
Pues sí, soy un tipo vulgar, ¿pa'qué más que la verdá?
IV Y ustedes,
¿cada cuándo salen a pecar?
V ¡Cuántos usos tiene el vino:
cierra ojos, cura heridas,
abre cráneos.
I Los niños pequeños tienen
hermosos los ojos
los dientes,
las mentes.
II Increpación:
fijeron que tu reino no tendría fin
... y yo veo que aún no ha comenzado.
III Somos los animales que habitan
lo más espeso del tiempo.
I
Torres heladas:
en el plano cemento
ni aves, ni nada.
II
Cielo nublado
anís entre los dedos
Calle tranquila.
III
Frío, ladridos
la gente ya regresa
de sus trabajos
IV
¿Cómo puedes conciliar
este vacío de la luz
Y el aire que la rodea?
V
Maullidos leves
acariciando sillas
busca el calor.
VI
Voluminoso:
el vientre de la perra
corre pesada
VII
En la azotea
el gorupo asolea
Su hambre y su prisa.
VIII
Pastel jugoso
de frutas fermentadas:
El sol por fuera
IX
No éramos iguales,
pero el cielo nos fue aplastando con los siglos
hay una luz cadavérica en tu frente.
Un mirlo gris, un mirlo gris.
X
Iba a buscar piedras planas al arroyo
y me demoré con el sol
y la tóxica fragancia
de las hojas de toloache.
XI
Alcanzamos a ver algo...
Pero no a ver qué es.
XII
-¿Es difícil, como dicen, vivir con alguien Así?
-¿Acaso no te has dado cuenta?
Llevas años viviendo con uno
(Llevas años siendo uno)
XIII
Se le preguntó
si necesitaba algo...
-"Que no me pregunten nada"
XIV
Despertar...
y encontrarse rodeado de cosas
XV
¿Porqué siembras maíz y crías puercos,
cuando puedes curar o enseñar o vender artesanías?
-Hay que ganarse la vida.
XVI
Vimos soldados rodeando la hacienda
-¿Y ahora qué vamos a hacer? -le preguntamos asustados
-Ahora nada. Pero mañana
hay que limpiar la troje
y traer agua.
XVII
Estás ahí. Estás aquí.
Siempre estuviste.
Pero no lo había notado.
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